OH LUNA DE ENCAJE
Y en los días todo llegó
Sonaba repiqueteo los tambores
Días de venir por el suplicio
Dormido por el bosque lo sentido
La luz crepitaba cual erupción
Armónica que inefable
Tú viniste fuimos muchos
Los caídos y me hiciste
Volver a vivir, sin mí
Yo mismo, en el averno
Muchos bailaban, yo volaba
Mi futuro rindiendo cuentas
A mi luna eres;
Y mi vida mostraba
Sus destellos a tu cara.
Entre días de almíbar
Y fuentes de años floridos
¡Oh luna de encaje y sangre
Verde! Llévame.
Foruk y la no exige
Miguel Esteban Martínez García poeta español marzo







Comentarios
Publicar un comentario