Mi cierva blanca




 Gracias me gusta sentirte

Incluso cuando quieres huir

Y siempre vuelves

cuando me creo tu pupilo

y ferviente me conozco en alianza 

cuando hay luna creciente 

y creces en mí 

A instante que te pienso

Y casi puedo darte un masaje y un besito en tus pies

cada vez que una sucesión de tu verbo

me trepa la espalda y aruña el pecho,

tanto deseo llamarte todo lo que existe, significa ternura que afecto

que Musa eres aire que magia

me erizas, y cada vello te llama sintiendo 

cada día me haces más feliz. Saber que estás y nos escribimos bello árduo y florido mi cierva hada.



Miguel Esteban Martínez García 

Comentarios

Entradas populares de este blog

MARZO

¿Qué consejo me das para no amarte?

En la OSCURIDAD